¿Qué es el CBD?

HISTORIA, PROPIEDADES Y BENEFICIOS

La planta de Cannabis Sativa L produce diferentes compuestos entre los cuales destacan los cannabinoides, casi totalmente exclusivos de esta especie. El Cannabidiol, conocido por sus siglas CBD, es uno de los dos principales (junto con el Tetrahidrocannabinol o THC) entre los más de 120 que se presentan en la planta.

Los fitocannabinoides como el CBD son moléculas que contienen varias propiedades terapéuticas, entre los más estudiados son sus efectos antiinflamatorios, antioxidantes, analgésicos, neuroprotectores y ansiolíticos.

¿Cuál es la diferencia entre THC y CBD?

El CBD y THC son los cannabinoides más presentes en la planta del Cannabis Sativa L. Sin embargo, el CBD ocupa un potencial terapéutico más interesante al no tener la psicoactividad atribuida al THC.

Eso no significa que el THC no tenga un gran poder terapéutico. La diferencia principal es que la psicoactividad del CBD está caracterizada por sus propiedades ansiolíticas, debido a su modulación de nuestros receptores CB1 en el cerebro. Esta propiedad antagoniza los efectos psicoactivos menos deseados del THC para algunos pacientes y grupos de edad.

Otra diferencia es que el CBD no provoca adicción, al contrario, es un gran aliado para dejar de fumar o reducir el consumo de otras sustancias adictivas, al intervenir en el proceso de recompensa de nuestro cerebro y reducir la ansiedad de los periodos de abstinencia.

Varios investigadores estudian la unión entre diferentes cannabinoides como el CBD y THC en distintos ratios para lograr terapias nuevas para distintas enfermedades.

¿De dónde proviene el CBD?

Antes de hablar sobre el CBD tendremos que hablar de la planta de Cannabis Sativa L, una planta que lleva miles de años siendo utilizada por razones medicinales, terapéuticas y espirituales. Contiene más de 500 compuestos naturales (terpenos, flavonoides y más) y más de 120 cannabinoides. El CBD es una de estas moléculas que proviene de la flor de la planta, con varias propiedades terapéuticas. Otros cannabinoides que llevan años siendo estudiados son el THC, CBN, CBG, CBC y muchos más.

La historia del CBD. ¿Cuándo se descubrió?

Los seres humanos llevamos miles de años utilizando el Cannabis de forma industrial para hacer textiles, lienzos, papeles y de forma medicinal también. Hasta el siglo XIX el Cannabis se cultivaba regularmente y hasta se podían encontrar extractos en las farmacias de varias ciudades de Europa.

La campaña de prohibición, liderada por el gobierno de los Estados Unidos desde los años 30, bloqueó los avances y usos del Cannabis por intereses políticas y sociales de carácter racista (principalmente para poder justificar una lucha contra la comunidad negra y, más tarde, el movimiento hippie) y por intereses económicas (exportación de algodón y nylon).

El gobierno de EEUU empezó entonces a invertir en estudiar la planta para poder afirmar sus propiedades peligrosas, consiguiendo demostrar lo opuesto. Así hallaron un alto valor terapéutico y una de peligrosidad muy baja en la planta del Cannabis.

No obstante las evidencias científicas y sin ninguna justificación plausible, desde 1961 (Convención única de 1961) el Cannabis está clasificado como sustancia de máximo riesgo y sin ningún valor terapéutico.

En este marco legal era casi imposible poder investigar la planta del Cannabis tanto en Estados Unidos como en Europa, pero en los años 60 en Jerusalén un investigador, Raphael Mechoulam aisló y sintetizó las estructuras del THC y el CBD.

A raíz de este descubrimiento empezaron diferentes investigaciones sobre las propiedades terapéuticas de los cannabinoides, lo que llevó en los años 90 a descubrir que los cuerpos humanos y animales poseen unos receptores específicos para cannabinoides y que además producen unos cannabinoides propios.

¿Por qué ahora se habla tanto del CBD?

En los últimos 20 años la investigación ha ido aumentando, pero casi exclusivamente a través de estudios de laboratorio in vitro e in vivo sobre moléculas aisladas, mientras que los estudios en humanos se han concentrado sobretodo en casos de enfermedades terminales y como tratamiento paliativo (en particular utilizando THC).

El CBD empezó a tomar un rol importante gracias al descubrimiento de sus propiedades relajantes y antiespasmódicas, lo que llevó a patentar el Sativex, un medicamento a base de THC y CBD recetado por algunos síntomas de la Esclerosis Múltiple.

Pero lo que ha cambiado radicalmente la visión sobre el Cannabis y ha impulsado los centenares de estudios que existen sobre CBD es la historia de Charlotte Figi, una niña estadounidense que desde los pocos meses de edad padeció el Síndrome de Dravet, una rara forma de epilepsia infantil intensa y frecuente que resiste a los tratamientos farmacológicos y causa hasta 400 crisis semanales y la muerte en pocos años.

Ante la falta de respuesta a los fármacos y con Charlotte casi totalmente incapacitada, su familia decidió suministrarle de forma ingerida aceite de Cannabis de CBD y el resultado fue impensable: las crisis se redujeron hasta 3 o 4 por mes sin necesidad de tomar ninguna medicación más y la niña empezó a caminar, alimentarse por sí sola y a desarrollar sus funciones cognitivas. En los últimos años Charlotte logró vivir totalmente libre de crisis pero lamentablemente falleció en Abril 2020 por consecuencias de una neumonía a la edad de 13 años.

La historia de Charlotte ha provocado un aumento exponencial en la investigación sobre el CBD que ha llevado a descubrir, además de las propiedades antiepilépticas y antiespasmódicas, su efecto ansiolítico, antiinflamatorio, analgésico y neuroprotector.

La cumbre llegó durante el Comité Experto en Drogodependencia en 2017 en el cual la OMS ha declarado que el Cannabidiol (CBD), no es “ni adictivo ni nocivo para la salud” y que cuenta con un gran potencial terapéutico y medicinal, recomendando a las Naciones Unidas una reclasificación de la planta del Cannabis y una consecuente regularización por parte de cada estado.

Propiedades terapéuticas del CBD:

Las propiedades del CBD o cannabidiol más importantes a nivel terapéutico son, demostradas con distinta calidad de evidencia son:

  • Antiinflamatorio
  • Analgésico
  • Antioxidante
  • Ansiolítico
  • Anticonvulsivante
  • Neuroprotector
  • Anti-náusea y antiemético

Padecimientos para los que puede ser beneficioso:

El CBD ha sido estudiado para tratar una variedad de enfermedades y aflicciones como:

  • Enfermedades autoinmunes (inflamación, artritis, artrosis)
  • Síndromes metabólicos (diabetes, obesidad)
  • Enfermedades neurológicas (Esclerosis Múltiple, Enfermedad de Parkinson, Demencias, Epilepsia, Enfermedad de Hungington, Síndrome de Tourette)
  • Trastornos psicológicos y neuropsiquiátricos (ansiedad, depresión, insomnio, autismo, trastorno por estrés postraumático, trastorno por déficit de atención con hiperactividad)
  • Enfermedades inflamatorias del intestino (Crohns, colitis)
  • Aflicciones de la piel (acné, psoriasis, dermatitis atópica y eczema)
  • Dolor (Migraña, cefalea)

¿Cómo afecta el CBD a nuestro cuerpo?

Respecto a otros fitocannabinoides principales (THC, CBG, CBC, CBN, THCV…) que se caracterizan por estimular o inhibir directamente los receptores del ECS, el CBD se comporta de una forma muy diferente, ya que su forma de actuar se caracteriza por ser más indirecta y permitir que el ECS aumente su actividad.

Se puede definir que el CBD se encarga de modular el ECS, es decir que se pone “a disposición” variando su actividad según las necesidades del momento y actuando de una forma más indirecta, permitiendo así que el ECS mejore su eficacia.

En particular, el CBD tiene un rol fundamental en la regulación y modulación de los procesos inflamatorios y de recuperación funcional, además de facilitar la relajación tanto física como psíquica.

¿Por qué funciona el CBD en nuestro organismo?

A través de los estudios sobre los fitocannabinoides se descubrió que los cuerpos humanos y animales vertebrados poseen el sistema endocannabinoide (ECS). Es por ello que también existen productos de CBD con formulas adecuadas para el tratamiento de estas mismas enfermedades en mascotas.

Un sistema complejo de comunicación intercelular, parecido a un sistema de neurotransmisión, que además de extenderse por el cerebro, también lo hace en otros órganos y tejidos del cuerpo.

Su responsabilidad es equilibrar procesos metabólicos y optimizar la función de nuestro cuerpo y tiene un papel crucial en la regulación de nuestra fisiología, estado de ánimo y experiencia del día al día.

¿Cuánto tarda en hacer efecto el CBD?

El espacio de tiempo en el que el CBD empieza a hacer efecto en nuestro cuerpo depende enormemente del formato en el que se consuma.

Son más rápidos y efectivos aquellos productos que liberan la sustancia lo más rápidamente por nuestra vía sanguínea como los Aceites de CBD para uso sublingual, que pueden llegar a actuar en unos 5-10 minutos. También lo son los parches transdérmicos pero su liberación es constante y equilibrada por lo que los efectos se perciben de forma continuada y más leve.

El uso dérmocosmético por ejemplo puede tardar en equilibirar y reducir las aflicciones puesto que no penetra directamente en la vía sanguínea y para problemas dérmicos graves requiere de constancia y estabilidad en el tratamiento hasta obtener un resultado final.

¿Cómo se utiliza?

Los dos formatos más extendidos de usar en CBD son:

Uso tópico. El uso del CBD está regulado como uso tópico que se encuentra en bálsamos, ungüentos, aceites y cremas con CBD. Tenemos multitud de receptores de CBD en nuestra piel, músculos y articulaciones por lo que es ampliamente efectivo. Puedes administrar el CBD sobre tu piel en las zonas afectadas por inflamación y aflicciones como rojeces, acné, eczemas o psoriasis.

Uso sublingual. El uso sublingual actúa de forma global en nuestro cuerpo a través de la cantidad de vasos sanguíneos de la mucosa de la boca, por lo tanto se suelen aplicar unas gotas de aceite de CBD u otros productos similares, como pastillas bucodispensables, debajo de la lengua. Los aceites de CBD son una mezcla del CBD con un aceite transportador como puede ser el aceite de semillas de cáñamo o el aceite de coco.

¿Cómo te hace sentir el CBD?

El efecto del CBD puede variar en cada persona, aunque se caracteriza por una ligera sensación de tranquilidad y relajación tanto física como mental, sin tener el efecto psicotrópico relacionado con el THC.

A nivel físico, se parece a la sensación de relajación después de haber recibido un masaje, mientras que a nivel mental se parece a la sensación de alivio y calma que ocurre cuando se pasa de una situación muy ruidosa a un silencio casi total.

Algunos usuarios también lo describen como la simple ausencia de los síntomas o molestias de sus aflicciones o enfermedades.

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